¡Las PC se inventaron para tener a quién echarle la culpa!

¡Saludos, mi gente! El tema que hoy nos ocupa es candente y se resume en la siguiente afirmación:

Las PC se inventaron para echarle la culpa a una entidad incorpórea, abstracta e intangible. En suma, para que no se pueda echar la culpa a nadie.sistema,computadora,humor

¿Cómo es esto? Pasen y lean, pero yo no tengo la culpa…

Días atrás fui a hacer un trámite a Mejor no digo. Entro a la oficina de atención

al público. Me saluda un señor muy simpático:

—Buenos días.

—Buenos días.

—Vengo a por el trámite X.

—Sí, cómo no. Pase por aquí, por favor.

Hago mi cola respectiva.

—Muy bien, ahora sólo un minuto que hago una consulta en el sistema y cargo sus datos.

Pasa el minuto. Dos. Cinco.

—Un momentito por favor.

Diez.

—Señor, disculpe pero por ahora no vamos a poder completar su trámite.

—¿Por qué?

Y ahí llega la poco original frase:

—Se cayó el sistema.

Antes de que se inventara el dispositivo llamado “ordenador”, los datos se cargaban a mano. Las fallas tecnológicas que podían complicar la carga de datos podían ser, o bien que el lápiz que usaba el empleado se quedara sin punta (para resolver este problema, en la antigüedad se usaba un artilugio llamado “sacapuntas”), o bien que a dicho empleado se le terminara el cuaderno, problema que se resolvía “usando otro cuaderno”.

Si el trámite no se podía seguir debido a, por ejemplo, la falta de sacapuntas, teníamos la posibilidad de reclamarle a la persona que teníamos enfrente algo como “busca otro lápiz”, ¡o incluso prestarle el nuestro! Porque la solución del problema estaba a la vista y a nuestro alcance y entendimiento.

Pero ahora, no. Cuando recibimos la fatídica frase “se cayó el sistema”, quien la profiere está refiriéndose a un concepto abstracto y complejo. A una red intrincada de cables y programas sin nadie a la vista que se haga cargo. Porque, ¿a quién reclamar? ¿Al paquete TCP/IP que no llega? ¿Al servidor de base de datos que no responde? ¿A la “nube” que no llueve? El empleado ya delegó la responsabilidad en esa cosa gomosa y sin rostro que es “el sistema”. Ahora, la culpa siempre es del “sistema” y no de una persona de carne y hueso.

Y no sólo eso, seguramente habrás reconocido más de una vez que era muy probable que el sistema funcionara correctamente, pero que estaban usando su “caída” como excusa para no atenderte. De hecho, yo comprobé esto en una oficina por donde tenía que pasar regularmente. Cuando había demasiada gente esperando, mágicamente el sistema “se caía”.

Así que, amigos, podemos afirmar que los ordenadores se inventaron para tener a quién echarle la culpa.

Por las dudas aclaro que estas son humoradas. No promovemos la violencia en ninguna de sus formas; y al que no esté de acuerdo lo espero en la puerta.

Tú, lector asaz interesado en estos menesteres, ¿cómo te sientes ante una situación similar? ¿Qué recomiendas hacer ante esto? ¿Tienes anécdotas en ese sentido? ¡Envía tus comentarios, que los procesaremos siempre y cuando nuestro sistema no se caiga!

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